Según el más reciente estudio de World Vision denominado “Impactos Directos en América Latina por el COVID-19 en 2021”, la pérdida de ingresos de la población migrante, retornada y de acogida fue casi de un 86%, lo que los llevó a reducir en un 32% los gastos en compra de alimentos.
Gracias al apoyo del pueblo estadounidense a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (BHA-USAID) y World Vision, cada vez son más las madres, padres y cuidadores que se suman a los talleres de nutrición impartidos en cinco puntos estratégicos del departamento de Atlántico, entre los que se encuentran: las esquinas de lactancia materna dispuestas en Barranquilla y fundaciones aliadas en el municipio de Repelón.
Estas intervenciones de tamizaje nutricional junto a las entregas de kits de lactancia materna y de alimentación complementaria paraparticipantes del componente de nutrición del programa VenEsperanza, continúa siendo una prioridad ante el desconocimiento de la población migrante, retornada y de acogida frente a las buenas prácticas de alimentación.
A estas jornadas acuden familias migrantes en las que se realizan intervenciones nutricionales mediante el tamizaje nutricional a mujeres gestantes, niñas y niños menores de 5 años, brindando orientaciones que contribuyen a mejorar el estado nutricional de la población migrante, retornada y de acogida, además de fortalecer el autocuidado frente al COVID-19.