Una barranquillera, enamorada del vallenato, y un antioqueño inspirado por una vallenatera de corazón, han querido rendirle homenaje a esas mujeres que han estimulado a los junglares de este ritmo musical del Caribe a escribir esas canciones que, hasta el sol de hoy, se cantan con el mismo sentimiento, demostrando ese conmoción que produce el sonido de una acordeón, guachara y caja combinados.

Se trata de Carla Celia, arquitecta y artista plástica, y de su compañero sentimental Joaquín Botero, técnico y administrador en industria animal del SENA y artista plástico, quienes en un momento de inspiración cumplieron el sueño de ambos, aunque no estaba concebido así.

‘La vieja Sara’; ‘Tomasita’; ‘La diosa coronada’; ‘Maye’; ‘Joselina Daza’; ‘Ada Luz’; ‘Matilde Lina’; ‘La brasilera’; ‘La cañaguatera’; ‘María Tere’; ‘Rosa María’; ‘La patillalera’; ‘Diana’, son las que hasta el momento hace parte de esta exposición llamada: “Deidades/Leyendas”.

“La inspiración llegó cuando saliendo de mi cáncer de seno, Joaquín quiere hacerle un tributo a las mujeres que hemos vencido y sufren de esta enfermedad”, afirmó Celia, directora del Carnaval de Barranquilla S.A.S.

Este momento le sirvió a ambos para dejar volar sus talentos, a Joaquín en innovar en una nueva técnica en hacer las esculturas, en cerámica, material del que están hecho este homenaje a las mujeres de los juglares, y a Carla para pintar lo que ellla quisiera en estas obras de arte, y estimular su juego con el color.

“Soy una loca enamorada por el vallenato, sé mucho de este ritmo, y Joaquín se propuso hacer escultura de mujeres y me dijo haz lo quieras con ellas, comencé con el tocado y terminé poniéndole todo el color que hoy tienen”, manifestó Carla.

Cada escultra tiene su propía historia, además relata una canción que hizo popular a esos junglares que supieron enamorar no solo a sus mujeres, sino que también a quienes los escuchaban, oirlos era un placer y ahora ver esas piezas musicales hechas realidad aún más.

“Así como a estos junglares los inspiró una mujer, acá (en su relación con Joaquín) también se da esta situación y es más, se da viceversa, es lo que queremos mostrar, el romaticismo”, añadió Celia.
Este homenaje comenzó hace ocho meses y hoy pueden ver como está terminada cada obra de arte y saber que la meta se cumplió, “nuestra ultima escultura fue terminada a las 12:00 del medio día de este lunes, 22 de abril”, anotaron.

“Tuvimos un parto, nuestro hijo se crecerá, queremos añadir nuevas esculturas”, manifestaron.

”No ha sido un camino color de rosas, ha sido de rosas porque tiene espinas, pero es chevre, muy bonito”, concluyó Carla Celia

El nido del arte

En un decimo piso de un edificio del norte de Barranquilla, se encuentra ubicado el lugar en donde estos dos artistas, que además de ser socios y amigos, son parejas, se dedican y se concentran para canalizar sus emociones a través del arte.

“Yo era un hombre de tonalidades blanco y negro, antioqueño, pero conocí el color cuando mi vida se encontró con Carla, esa costeña que es mi inspiración dia y noche”, apuntó Joaquín.

Los dos artistas se conocieron en una exposición y desde ahí comenzó este idilio que hasta el sol de hoy se mantiene, con mayor fuerza y deseo de conquistar aún más el mundo del arte, del cual tienen basta experiencia. Carla ha tenido la oportunidad de realizar 10 muestras artisticas de sus obras, mientras que Joaquín se ha dedicado a hacer dibujos y ahora esculpir.

Realizaron su primera exposición juntos, la cual la denominaron Encaja2, ya que Celia hacía una obra de arte, altares populares en cajas de madera, y Joaquín realizaba unas cajas, lo que los unió aún más.

No solo el taller es su lugar mágico de amor, sino la galeria JC, que se encuentra ubicada en la Carrera 53 con Calle 79, en Barranquilla, sueño que ambos lograron hacer realidad.

Exposiciones

Estas obras de artes se concentrarán en el mercado nacional, ya que los autores tendrán su exposición oficial en el marco del Festival Vallenato en Valledupar en la Casa de eventos de Gases del Caribe, además estará abierta al público en Barranquilla y Cartagena, “existe una posibilidad de que llegue a Bogotá”, afirmó Botero.

Estados Unidos, será otro mercado que buscarán impactar Carla y Joaquín, donde llevarán sus obras de arte para que la tradición de Colombia sea la primera en ser conocida y homenajeada.