En medio de lágrimas y gritos de dolor se cumple en la tarde de este martes el sepelio de la niña de seis años de edad asesinada el pasado fin de semana por un adolescente, quien arrojó el cuerpo en un arroyo, en el sur del Barranquilla.

Familiares y amigos de la víctima acompañan el sepelio que salió desde el barrio Siete de Agosto al cementerio Calancala, en el sur de la ciudad.

Son cientos de personas, entre niños, hombres y mujeres, que acompañan el cortejo fúnebre y piden al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, que intervenga para que no deje que este crimen quede en la impunidad.

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