En una de sus declaraciones más feroces y directas hasta la fecha, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, descargó toda su frustración por la crisis de inseguridad y el centralismo que asfixia al país. Con evidente indignación, el mandatario denunció cómo las bandas criminales se han tomado las esquinas y tienen azotados con extorsiones a los pequeños comerciantes, tenderos y ciudadanos de a pie. «Hoy la gente vive encarcelada en sus casas y los bandidos haciendo fiesta en las calles», disparó Char, asegurando que las familias se están gastando sus salarios y primas solo en poner rejas y seguridad para intentar protegerse ante la total ausencia de un respaldo contundente.
El líder barranquillero arremetió de frente contra la desconexión del poder central, lanzando una dura pulla a la gestión en Bogotá y afirmando que «desde Bogotá no se puede solamente administrar». Char fue categórico al señalar que el gobierno nacional ha dejado solas a las regiones más vulnerables, recordando que el verdadero dolor, la guerra y la pobreza extrema se viven a diario en el Caribe y el Pacífico. «Nosotros no hemos tenido acompañamiento del Gobierno Nacional», denunció con severidad, cuestionando que si un alcalde de una capital como Barranquilla se siente desamparado, la situación para los municipios más pequeños de la periferia es un completo abandono.
Finalmente, el alcalde hizo un llamado desesperado a la ciudadanía para reaccionar de manera masiva en las urnas y elegir liderazgos que dejen atrás la polarización y los discursos vacíos. Char criticó duramente la actual dinámica política del país, calificándola como una «peleadera» constante donde solo importa mirar el retrovisor en lugar de ejecutar soluciones reales y cofinanciar proyectos regionales. «¡No todo puede ser discurso!», concluyó el mandatario en un mensaje de alto voltaje que ya encendió un debate nacional sin precedentes en las plataformas digitales