Junior de Barranquilla ha tenido una semana larga para preparar lo que será su próxima salida en el campeonato colombiano, teniendo en cuenta que en los últimos juegos no tenía mucho tiempo para preparar un partido a mitad de semana ya sea a nivel local o internacional.
Esto le ha permitido a su entrenador, Luis Fernando Suárez, analizar con cabeza más fría lo que ha ocurrido en las últimas salidas donde sus pupilos no han podido estar a la altura de la situación donde solo han podido ganar 1 de sus últimos 7 compromisos.
Uno de los temas en los que hizo claridad fue en la decisión que tomó con Deivy Balanta, jugador al cual excluyó luego de cometer un error que significó el empate ante el Unión Magdalena el fin de semana pasado.
“Fue una situación complicada la vivida con el (Balanta). Ya hable con él y le pedí que me excusara por haber tomado la decisión que tomé. Al final esto es de tomar de decisiones y yo no lo saqué a él por castigarlo, lo saqué pensando en el equipo. Al final nunca voy a poder saber en qué momento estaba él, puede que estuviera más fuerte, puede que no, pero al final la decisión la tengo que tomar yo. Y en este caso es complicado hacerlo, porque tomé la decisión con alguien que en esta ciudad es tratado de muy mala manera, lo digo con todo el cariño y con todo el corazón, porque no se piensa en la persona. Quizá yo también entré en eso cuando tomé la decisión de sacarlo, pero yo tengo la fortuna y la posibilidad de pedirle excusas a él, que me perdone por haber tomado esa decisión”, dijo a los medios de comunicación finalizada la practica.
Suarez cerró el tema y animó al defensor bogotano de 25 años para que siga mejorando su rendimiento.
“Algunas veces este deporte es tan cruel, sobre todo con jugadores como Balanta. Lo único que quiero de él es que de verdad triunfe, es un muchacho joven, un chico de quien hablan bien en el grupo en la parte táctica, tiene una gran química emocional con sus compañeros. Hoy le ha tocado vivir una cosa que, espero y confío, le sirva para lo que venga en su vida futbolística. Por eso hablé con él, porque quería saber cómo estaba, y está bien, gracias a Dios”, finalizó el técnico de 59 años.