El exrector encargado de la Universidad Autónoma del Caribe, Mariano Romero Ochoa, no se allanó a los cargos que le imputó este miércoles la Fiscalía General de la Nación, por su presunta participación en el desfalco de esa institución educativa.
Durante la audiencia de imputación, la representante de la Fiscalía le imputó los presuntos delitos de estafa, falsedad en documento privado, concierto agravado, enriquecimiento ilícito, corrupción privada y administración desleal en concurso homogéneo sucesivo.
Luego de escuchar los argumentos de la fiscal y al Juez, quien le preguntó si aceptaba o no los cargos, Romero Ochoa dijo tajantemente que no y ahora deberá defenderse de las acusaciones que le hizo el ente investigador.
Durante la exposición de los argumentos de la fiscalía salió relucir que Mariano Romero habría recibido 100 millones de pesos para cederle el cargo de rector encargado a Ramsés Vargas Lamadrid, quien también afronta cargos por el desfalco a la Universidad Autónoma del Caribe por 16.000 millones de pesos.
También se dijo que Romero Ochoa y otros miembros más del Consejo Directivo y de la Sala General le habrían aumentado el sueldo hasta en 1.400 por ciento a Vargas Lamadrid.
A todas esas imputaciones no se allanó Mariano Romero Ochoa, quien ahora tratará de demostrar su inocencia en juicio.