Una vez más el Desfile del Carnaval de los Niños pone a la palestra que el Carnaval de Barranquilla seguirá su legado por muchos años más. Así lo mostraron los 225 grupos de toda la región Caribe y uno de Bogotá, que acompañaron a los reyes infantiles Isabella Chacón y César de La Hoz durante el recorrido desde la calle 70, por toda la carrera 53, hasta llegar a Barrio Abajo.

Fueron 226 agrupaciones infantiles y cuatro mini carrozas las que hicieron parte del desfile, que también contó con la presencia de la reina de la carnestolendas, Carolina Segebre Abudinen.

Del total de los grupos participantes había 35 de otras ciudades y departamentos de la Casta, entre ellos Cartagena, Valledupar, Santa Marta, Gaira, Calamar, Morroa (Sucre), Plato, Corozal, San Onofre, Ciénaga, un de Bogotá, y el resto del departamento del Atlántico, como Soledad, Puerto Colombia, Santa Lucía, Sabanagrande y Sabanalarga, entre otros.

En el marco del desfile, el proceso educativo Voz Infantil – Hola Juventud, se hizo presente su director y fundador Julio Adán Hernández, con sus personajes Joselito el Paco Paco y Cucarachita Alegría.

Después de varios años de ausencia en el Carnaval de los Niños, regresó desde España el payaso Pachú, quien llegó cargado de alegría y mucha diversión para grandes y chicos.

Isabella Chacón y César De la Hoz, estaban que no se cambiaban por nadie. Pues su día especial había llegado y desde las 11:00 de la mañana iniciaron el desfile detrás de los pequeños policías, hijos de los militares, quienes también hicieron parte del mismo. La banda de paz del Ejército Nacional fue la que interpretó los himnos de Colombia y Barranquilla.

A lo largo del recorrido se pudo apreciar a pequeños congos, negritas puloys, garabaticos, pequeñas farotas, negritos de Santa Lucía, payasitos, bailarinas, cumbiamberitas y cummbiamberitos, cantadores de letanías, minicomparsasy un etcétera grande.  Cada uno de ellos, niños, niñas y jóvenes nos dejan el mensaje de que el Carnaval de Barranquilla tiene sembrada la semilla para el futuro y pensando de que la tradición y legado para las posteridades continuará.

Todos ellos estuvieron acompañados por la reina Carolina Segebre Abudinen, la reina mayor, quien, luciendo un vestido dorado, bailó, se hizo selfies con los niños que se salían de sus sitios para tomarse una foto y ella los recibía.