Un cinematográfico atentado con armas de guerra sacudió la carrera 43B entre calles 84 y 85, cuando sicarios atacaron a un ciudadano que llegaba a la empresa de seguridad Atenas. Para fortuna de la víctima, un grupo del Gaula del Ejército estaba cerca, reaccionó de inmediato y desató un violento intercambio de disparos en plena vía pública que frustró el crimen.
El general Miguel Camelo, comandante de la Mebar, confirmó la captura de tres delincuentes (dos de ellos heridos) y el decomiso de un arsenal temible: «Un fusil, una subametralladora y dos pistolas». Además, el alto oficial aclaró un dato clave sobre la identidad de la víctima del atentado: «Lo que sabemos es que no funge como gerente según los documentos, pero todo está en investigación».
El saldo final de la balacera es de seis heridos, entre ellos cuatro escoltas del esquema de seguridad del protegido y dos de los atacantes capturados. A esta hora, la Sijín y la Fiscalía adelantan las investigaciones en la zona para esclarecer los móviles de este alarmante ataque que es tendencia en la ciudad