La Dirección General Marítima, Dimar, a través de la Capitanía de Puerto de Barranquilla, adoptó medidas adicionales en las operaciones marítimas y fluviales en la zona portuaria de Barranquilla debido al incremento del caudal y las corrientes del río Magdalena que han alcanzado una velocidad superior a los siete nudos, unos 7 kilómetros por hora.

El capitán de Puerto, Carlos Urbano, dijo que se procede a incrementar el monitoreo y verificación de las áreas de operaciones por alta incidencia de material vegetal proveniente de aguas arriba e incremento de sedimentación en las áreas de atraques. Así como el monitoreo y análisis de la velocidad de las corrientes en el canal de acceso y zonas de atraque.

“Como consecuencia de esta situación, se ha afectado la integridad de algunas boyas del canal de acceso; por ello, la Dirección General Marítima a través del buque ARC ‘Mallorquín’ ha incrementado las operaciones de señalización con el fin de adecuar y rescatar estas ayudas a la navegación que son de vital importancia para el ingreso y salida de las embarcaciones al puerto de Barranquilla. Así como la implementación de boyas virtuales”, dijo el capitán Urbano.

Agregó que también se ha “intensificado la medición de las corrientes, la verificación de los niveles, la verificación de los reportes de cada una de las operaciones con el fin, dentro de un marco de operaciones, se puedan desarrollar de forma segura”.

Indicó que en los últimos días “hemos observado el aumento de la intensidad de las corrientes del río Magdalena, se han presentado registros entre seis y siete nudos, los cuales son unos valores altos para el desarrollo de las operaciones; también el aumento de vegetación que arrastra el río desde aguas arriba; asimismo, la influencia y la incidencia en algunas instalaciones o áreas de maniobras, por lo cual se viene observando por parte de la autoridad marítima dentro de los componentes de hidrografía, de señalización, de seguridad e integrados con autoridades locales, entidades y el gremio marítimo, especialmente a los pilotos”.

Apuntó que actualmente el monitoreo de este comportamiento se realiza a través de la oficina de Hidrografía de Barranquilla con los nuevos sensores de corriente y de nivel ubicados en la jurisdicción de esta capitanía; además con la asesoría de personal especializado para el análisis de la situación que se viene presentando.

Indicó que entre las medidas adoptadas se resaltan la utilización de remolcadores y pilotos adicionales en algunas maniobras previamente analizadas, determinación de operaciones especiales (diurnas) y condiciones para mejorar su maniobrabilidad.

La capitanía de Puerto solicita a la comunidad náutica y ribereña al canal de acceso que debe extremar las medidas de seguridad de las lanchas y embarcaciones propias que se encuentran cercanas a la ribera del Atlántico, debido al comportamiento del río por esta temporada.

Compartir