Las autoridades lograron establecer que, a Liliana Segovia Navarro, encontrada asesinada el pasado 2 de marzo en zona rural del municipio de Tubará, Atlántico, no solo le robaron la camioneta, sino que le saquearon sus cuentas bancarias, que llevaba consigo el 28 de febrero, día en que salió de su apartamento del barrio Boston hacia el norte de Barranquilla.
Según lo investigado por las autoridades, Liliana, de 36 años de edad, y nativa de Mompox, Bolívar, la mañana del 28 de febrero salió a llevar al colegio a un sobrino que vivía con ella. Regresó al apartamento y luego salió, lo que quedó registrado en los videos de las cámaras de seguridad. Todo parece indicar que ella había regresado a recoger sus tarjetas y dos celulares.
Las autoridades están por establecer si la mujer fue abordada una vez salió del apartamento, en la vía o en algún sitio donde ella hubiese llegado. Lo cierto es que el cuerpo fue descubierto por un campesino el miércoles en horas de la madrugada del miércoles 2 de marzo.
El mismo 28 de febrero sus familiares denunciaron por las redes sociales y ante las autoridades lo que podría tratarse de un posible secuestro, debido a que desde el colegio llamaron para decir que ella no había acudido a recoger a su sobrino. Desde ese mismo instante ellos empezaron a dar a conocer su desaparición, porque no era costumbre que ella se demorara tanto tiempo en la calle.
Luego de que fue descubierta por el campesino en zona rural del municipio de Tubará, el cuerpo fue llevado hasta la morgue del municipio de Baranoa, donde los familiares lograron identificarla porque llevaba puesto el mismo atuendo con el que salió el 28 de febrero de su casa. La encontraron con una bolsa en la cabeza, con la que al parecer la asfixiaron. Las autoridades no encontraron señales de maltrato en su cuerpo.
Las autoridades manejan la hipótesis de que el caso está relacionado con el robo de la camioneta y del dinero. Se pudo conocer que de la cuenta de Bitcoin le lograron hurtar un valor equivalente a los 15.000 dólares y también todo el dinero que tenía en la cuenta de ahorro.
APARECE LA CAMIONETA
Se conoció que la camioneta robada a Liliana Segovia Navarro salió del departamento del Atlántico y fue llevada hasta el departamento del Cesar. El vehículo rodó varias horas en la ciudad de Valledupar y luego fue vendido a un comerciante de autos de Barranquilla.
El empresario compró el vehículo de buena fe, pero ante la denuncia que conoció en los medios de comunicación llamó a las autoridades y la devolvió.
Se espera que con lo que logre informar este empresario a las autoridades, se pueda esclarecer el crimen, que tiene consternado a la familia de Liliana en Barranquilla y en el municipio de Mompox, lugar donde era oriunda y donde fue sepultada ayer viernes. Ella tenía 15 años de estar conviviendo con un hombre de nacionalidad estadounidense en un apartamento de un conjunto residencial del barrio Boston de Barranquilla.