En medio del dolor e impotencia de los familiares y vecinos de la niña María José Ortega Ballestas, de seis años, encontrada muerta en un arroyo en Caribe Verde, decidieron tomar justicia por sus propias manos.

Sobre las 10:00 de la mañana, una multitud emprendió su ira contra la vivienda del adolescente sospechoso del crimen de la menor.

Los hombres con piedras y palos llegaron hasta la vivienda y destruyeron ventanas, puertas y hasta el techo.

 

Compartir